POESÍA
Libre
Amor.
¿Por qué te posaste
aquella mañana
en el alféizar
de mi deseo?
Era la hora del patio,
lo recuerdo,
no salí de la celda
estaba inmóvil,
paralizado,
observándote.
Misteriosamente
me sentía libre.
Amor. ¡¡Dímelo!!
¿Por qué me elegiste?
No soy más
que un reo pordiosero,
lleno de miseria
y tú me enseñaste
que la libertad es posible
también en una celda.
Desde aquel día,
quiero que lo sepas,
eres alegría de mi pena,
luz de mi tiniebla,
descanso de mis noches
en vela.
Dejé de culparme
por mis delitos
y todo se convirtió
en espera.
Pasaron los días,
los meses, los años
y una vez fuera
recordé aquella mañana
que llegaste a mi vida.
La libertad de ahora
es nada sin tu presencia.

5 noviembre 2018
© Miguel Ángel Blázquez
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